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Colaboración en la nube: motor de cambio en la industria

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A medida que más empresas cambian a la colaboración en la nube, industrias enteras, desde la construcción hasta el cine, se están transformando con esta revolución digital.

Hacia mediados de la década de 2020, se prevé que el 85 % del trabajo ―desde la producción cinematográfica hasta el tratamiento de las aguas residuales― se apoye en la colaboración en la nube.

Años atrás, cuando el efecto 2000 era una de las principales preocupaciones en el ámbito digital, nadie habría podido imaginar que en un futuro las personas llegarían a trabajar juntas en proyectos, desde sus propios ordenadores, en rincones opuestos del mundo y simultáneamente. Pero ese momento ha llegado: nos adentramos en la era de la colaboración en la nube.

La computación en la nube es la cumbre en la transformación digital. A medida que más empresas migren a la nube, esta tecnología:

• posibilitará una toma de decisiones mejor y más rápida;

• fomentará el desarrollo de productos que ofrezcan un mayor rendimiento, desde máquinas hasta edificios o entretenimiento;

• potenciará la creatividad y la innovación, al eliminar la pérdida de tiempo en actividades de escaso valor;

• aumentará en sumo grado la sostenibilidad y fiabilidad de los productos.

La nube puede hacer posible una colaboración real: la colaboración a nivel empresarial. Al compartirse la información justa entre las partes idóneas, se aceleran los flujos de trabajo y se fomenta una mejor toma de decisiones. Y esto aporta mayor valor en toda la organización.

Examinemos más de cerca la colaboración en la nube: de dónde viene, hacia dónde va y de qué forma está orientando el futuro del trabajo y transformando los distintos sectores.

En la nube, cada uno de los miembros de un equipo de cualquier sector puede colaborar en proyectos partiendo de una única fuente de información, una misma fuente de datos compartidos.

¿Qué es la colaboración en la nube?

Por colaboración en la nube, se entiende la capacidad de las personas de trabajar juntas como un equipo virtual utilizando una única fuente de información en un espacio también virtual, al que puede accederse desde un sitio web, una aplicación móvil o un software de escritorio. Tanto si es para desarrollar un diseño, un proyecto, un presupuesto o un análisis, la colaboración en la nube facilita a los distintos interesados el acceso a los datos en el momento oportuno, con la prontitud y frecuencia necesarias, y con independencia de la herramienta que se haya utilizado para crearlos. Así, un arquitecto puede compartir un modelo de un edificio, un ingeniero puede revisar un plano o un editor de cine puede cargar un montaje para que lo revise el director. 

La colaboración en la nube:

• utiliza flujos de trabajo digitales, en lugar de en papel;

• permite acceder a la información y compartirla en cualquier momento y desde cualquier lugar;

• genera una única fuente de información.

La colaboración en la nube va mucho más allá del simple hecho de compartir archivos: se trata de compartir datos. Colaborar en proyectos y por equipos es solo el primer paso. El verdadero momento “eureka” llega con la colaboración empresarial, que significa que todos los miembros de una empresa trabajan juntos partiendo de una única fuente de información. Y esto aumenta enormemente la creación de valor para sus clientes.

Historia de la colaboración en cloud: la transición de los escritorios a la nube

Pensemos en la forma en que se solía colaborar. Era manual, torpe e ineficiente. Mucho antes de que la nube apareciera en el horizonte, las empresas a menudo tenían departamentos para el control de los documentos. Si queríamos un plano o un archivo, teníamos que dar un número de documento y solicitar una copia impresa. Y si había miembros del equipo en otro lugar, era una carrera contrarreloj para hacer llegar los archivos o planos por mensajero a tiempo.

La colaboración se hizo más fácil con la llegada de los archivos PDF y JPEG. Sin embargo, aún había que guardar los archivos en un ordenador y enviarlos enteros por correo electrónico a los compañeros, quienes, a su vez, necesitaban el software adecuado para abrirlos. Y los datos estaban bloqueados en esos archivos de código cerrado. Si les hacía falta algún componente, los ingenieros no podían limitarse a enviar un nuevo diseño al departamento de compras. Tenían que “plotear” un PDF o imprimir un dibujo que casi de inmediato se convertía en una fuente de información alternativa y obsoleta. Si alguien hacía algún cambio, tenía que guardar una nueva versión. La cosa se complicaba rápidamente, y había que dedicar un gran esfuerzo a encontrar la versión más reciente y asegurarse de que todo el mundo trabajaba con ella. Todos hemos sido víctimas del infierno que supone el control de versiones. Trabajábamos en núcleos de información aislados y con flujos de trabajo que, por irónico que parezca, no fluían.

Las herramientas actuales de colaboración en la nube permiten trabajar de manera más rápida y eficaz, ya sea en persona o a distancia.

Luego llegó el software de colaboración, como las herramientas BIM (modelado de información de la construcción), que permitía a los equipos trabajar juntos. La transformación digital empezó a cristalizar cuando las empresas aprendieron a utilizar Internet para compartir información rápidamente. Pero, a medida que esta información se iba replicando y compartiendo con muchas otras personas, el problema del control de versiones empeoraba y se aceleraba de forma exponencial. La respuesta fue la nube. A principios de la década de 2000, Amazon y Google lanzaron las primeras versiones de nubes corporativas y para usuarios particulares. Con el tiempo, se sumaron Microsoft, IBM, Alibaba y otros. De repente, los datos tuvieron su propio lugar. En 2020, de manera totalmente inesperada, llegó la pandemia: la colaboración en la nube se aceleró como un tren bala cuando la gente se vio obligada a trabajar a distancia casi de la noche a la mañana. Para muchas empresas, la nube pasó en un instante de ser un objetivo a largo plazo a convertirse en una estrategia empresarial indispensable. 

• En 2012, solo un 20 % de las empresas había hecho una migración importante a la nube.

• Según los estudios de Gartner, el gasto en la nube alcanzó en 2021 la cifra récord de 385 000 millones de euros, cifra que se superará en otros 75 000 millones en 2022, y se prevé que llegue a casi 565 000 millones de euros en 2023.

• Si las previsiones se cumplen, en 2025, el 85 % de las empresas habrán pasado a una estrategia empresarial centrada en la nube.

Las 10 ventajas principales de la colaboración y la computación en la nube

La nube está revolucionando la manera de trabajar y de hacer negocios, con cambios que afectan a sectores enteros. A continuación, veremos algunas ventajas que presentan esos cambios.

1. Mejores productos 

El fácil acceso a la información, prácticamente desde casi cualquier dispositivo y con la prontitud y frecuencia necesarias, ofrece a todos los participantes plena visibilidad y les permite tomar mejores decisiones en cada fase del proceso. De esta manera, se obtienen productos más fiables y de mayor rendimiento.

2. Mayor implicación y productividad

La nube es un campo abierto sin límite de usuarios. Esta capacidad de inclusión permite a las personas conectarse, contribuir y participar en un esfuerzo común, lo que repercute directamente en su grado de implicación y en la productividad.

3. Mayor sostenibilidad

Una estrategia centrada en la nube significa que los expertos en sostenibilidad pueden acceder a la información de inmediato y siempre que quieran, con lo que se logran unos resultados más sostenibles, pues todo el equipo comprende mejor el impacto de sus decisiones en las emisiones de carbono, el consumo de energía y la generación de residuos.

4. Mayor innovación 

Los equipos interdisciplinarios pueden trabajar juntos y en tiempo real en proyectos desde cualquier lugar. La colaboración estimula la creatividad y la aparición de nuevas ideas, por lo que no es de extrañar que la innovación pronto represente el 75 % del valor de la nube. No deja de ser irónico que la pandemia probablemente redujera el grado de innovación entre los equipos que antes trabajaban cara a cara, pero la colaboración en la nube aumentó exponencialmente el tamaño de esos equipos y la innovación al posibilitar la contribución de expertos de todo el mundo.

5. Menores costos

La nube constituye una forma más eficiente de trabajar, ya que consolida los equipos, centraliza la información y elimina pasos innecesarios, con lo que se ahorra tiempo y dinero. 

6. Plazos de comercialización más rápidos

En la nube, los tiempos de espera no existen. Las personas tienen acceso a los datos que necesitan en el momento en que los necesitan. Esta posibilidad de trabajar en tiempo real agiliza la producción y la toma de decisiones.

7. Mayor seguridad

Ya sea en la planta de fabricación o en la obra, tener plena visibilidad en todo momento permite a los responsables de los proyectos evaluar mejor los riesgos antes de la producción y mejorar la seguridad durante la misma.

8. Escalabilidad 

La nube puede adaptarse fácilmente al crecimiento de la empresa y permite reducir rápidamente los costos en períodos de menor actividad. Esta posibilidad de adecuar los costos y la creación de valor representa una importante ventaja financiera para cualquier empresa.

9. Cumplimiento de los plazos de entrega

Gracias a una mayor eficacia y rapidez de comercialización, que se logran con ayuda de una comunicación y una toma de decisiones mejores y más ágiles, las empresas pueden respetar (e incluso reducir) los plazos de entrega y alcanzar sus objetivos con mayor celeridad que nunca.

10. Mayor éxito y satisfacción del cliente

Ofrecer mejores productos a los clientes con mayor rapidez es beneficioso para la empresa, puesto que los usuarios finales están más satisfechos y se alcanzan unos índices de fidelización más altos. Al transmitir las ventajas de la colaboración en la nube, se contribuye también al éxito del cliente.

Todas estas ventajas culminan en el objetivo final: una mayor rentabilidad. La Escuela Sloan de Administración y Dirección de Empresas del MIT reveló que las empresas que forman parte del 10 % más involucrado en el proceso de transformación digital ha visto crecer sus ingresos el doble que las compañías del 25 % más bajo según este criterio.

Trabajar en la nube aporta una serie de ventajas en el campo de la fabricación al permitir, por ejemplo, reducir la cantidad de residuos y rectificaciones necesarias, posibilitar una mayor innovación o acelerar los plazos de comercialización.

Acerca de Trigital Infográfica

Trigital Infográfica es un proveedor e integrador líder de soluciones de diseño 2D y 3D, soluciones de animación y postproducción, almacenamiento y redes, y equipos periféricos ligados a entornos de producción audiovisual o restauración. Durante más de veinticinco años, Trigital ha sido un socio comercial líder de proveedores de tecnología líderes como Autodesk, BlackMagic, Foundry, Infortrend, HP y otros socios de carácter tecnológico. Ofrecemos los mejores sistemas para la industria mediante la combinación de servicios y soluciones de tecnología avanzada.

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Autodesk es líder mundial en tecnología de diseño y fabricación, con experiencia en los sectores de la arquitectura, la ingeniería, la construcción, el diseño, la fabricación y el entretenimiento.

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